Como en la escuela
A veces mientras avanzan las horas me detengo a contemplar
La luz del sol penetrando sobre la tierra
Trayendo colores indecibles sobre el agua, los nimbos, y el árbol.
Y descanso en silencio sobre algún tronco húmedo,
Mientras el cantar de las hojas cargadas de lluvia,
Susurra tu nombre en mi pecho,
Y las ganas que tienes de descansar un poco,
Y el viento de pronto me trae el sonoro eco de tu risa,
Y callo sonriente y arrullada por las olas tibias de mi alma.
Hasta darme cuenta de que duermo con el corazón despierto.
Sabes, estoy segura de que puedo enamorarme cuando él venga a mí,
Cómo Tú ya la tienes a ella,
Y yo nada puedo hacer sino esperar a que me llegue mi turno,
Espero que ella te conozca y se de cuenta de lo bello que eres por dentro,
Y también por fuera,
Y de lo afortunada que ella es cuando tu le besas la frente cada noche.
Y no es que no sepa lo que es el amor,
Si, lo sé.
Es solo que me hace falta ver sus manifestaciones,
Y sus misteriosos atributos cara a cara, beso a beso, mano a mano.
Es sólo que la dulzura del amor no sabe de enojos, ni de celos,
Sólo quiere compartir con alguien su azúcar y su sal.
Lo que si se es que he conocido tu corazón noble,
Y disciplinado y que eres alguien para amar,
Eres como el abrazo del niño,
Eres como el fuego en el frío,
Eres como la nube en el desierto,
Y la mano que captura las notas de lo que siente el alma.
Tú eres mi amado amigo,
No se que más debo decir,
Te amo, y no quiero nada de ti,
Amigo solo déjame amarte,
No quiero pedirte nada que se no me puedes dar,
Yo tampoco quiero que me pidas nada, pues somos amigos a causa de que
Nunca nos hemos pedido nada,
Y sin forzarlo hemos compartido nuestro tiempo, tristeza, alegría,
Confesiones, hambres, silencios, sueños y proyectos.
Yo he aprendido de vos,
Escuchando y
Mirando como se hace para plasmar la pasión.
Eres como el aviador y yo como el principito…
E.M.A
06/agosto/2006
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