Caminaba de tu mano madre
y cruzamos las calles juntas
calles que vi en la madrugada
de aquel día sin tiempo
tras la ventana de un tercer piso
Cuando fui despojada de la muerte
que enfrió mi vientre por unas horas
Caminamos ayer vivas, humanas
Concientes de la vida y de Dios
sabiendo que así como se fue puede regresar
Agradeciendo la oportunidad de vivir
de amar y de confiar en el creador
que quita y da sin explicar ni justificar
Hoy escribo, cambie de color de ropa
Uso celeste, color del Cielo
Veo la luz y la sigo porque ella me alivia
Enciendo una vela junto a Paulo y dejo que su calor
cobije mis sueños y duermo arrullada en la ultima esperanza
de verte nacer algún día....
Ema