
Sobre el tronco de tu arbol respiro otra vez
Y observo la vida quieta
que repara mis alas sin fin
Y reposo ante la insondable verdad
de arar la tierra del alma con amor
de seducir el mar del espíritu con creatividad
de acicalar la piel del cuerpo con fe y pasión
y mirarte los ojos abiertos perdidos dentro de mi....